Las prácticas son
un juego de "gano-ganas";
ganan los estudiantes que las hacen
y ganan las empresas que las conceden
a esos estudiantes. Por lo tanto,
las prácticas tienen ventajas para
ti y para la empresa en las que
las haces.
Para ti:
- Te permiten poner en práctica
conocimientos adquiridos en la Universidad
- Si te las buscas tú, desarrollas
capacidades de venta personal que
te vendrán muy bien para cuando
tengas que buscar trabajo
- Te permiten desarrollar y/o reforzar
algunas habilidades en un ámbito
profesional: comunicación, trabajo
en equipo, iniciativa, liderazgo,
orientación al cliente, etc
- Mejoran tu CV y, por lo tanto,
tu empleabilidad
- Amplían tu red de contactos:
los profesionales con los que te
vas a relacionar conocen a profesionales
de otras empresas, todos ellos constituyen
una interesante red de contactos
que te puede ayudar a buscar trabajo
en el futuro, cuando termines tu
carrera
- Son una oportunidad para darte
a conocer, profesionalmente, a una
empresa que puede ofrecerte prácticas
de invierno, o para el verano siguiente
o incluso puede ofrecerte un empleo
cuando te gradúes
- Te permiten, si sabes en qué
empresa te gustaría trabajar al
acabar la carrera, ir ajustando
tu perfil al que esa empresa busca
en sus nuevas incorporaciones
Para la empresa:
- Son una oportunidad de conocer
posibles candidatos futuros para
su plantilla
- Son el mejor proceso de selección
posible: la empresa te conoce mejor,
tras un periodo de tres meses de
prácticas, que con una entrevista
de media hora
- Le permiten abordar proyectos,
los que te puede encargar a ti,
que la urgencia del día a día hace
que siempre queden arrinconados
- Son una fuente barata de nuevas
ideas y aportaciones, las tuyas
durante el periodo de prácticas
- Abaratan el periodo inicial de
formación: si la empresa te ofrece
un empleo tras dos veranos de prácticas,
tu experiencia de 6 meses en la
misma le ha costado tu "sueldo"
como estudiante, frente a 6 meses
de sueldo como miembro de la plantilla
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