Pasión por los "cibernegocios"
Éstos son algunos de los más apasionados clichés de la nueva economía: ¡Todo tiene
que ocurrir ahora mismo! ¡Debe ser impaciente e intolerante a los retrasos! ¡Las
sociedades duraderas son para los débiles! ¡Las relaciones en los negocios electrónicos
son como el amor de una noche! ¡Tenga valor! ¡Vaya a por ello y no pare hasta que lo
consiga! ¡El largo plazo sólo está a tres meses! Y los siguientes componen el lote que
tiende a acompañar al anterior: ¡El nuevo valor es el valor intelectual! ¡Es la gente!
¡Es pasión! ¡Es creatividad! ¡Es tratar a las personas como seres humanos! ¿Nota
alguna contradicción? Si hace trabajar a la gente a un ritmo enloquecedor y les presiona
de forma intolerable, nunca serán seres humanos felices y creativos. Puede que en los
primeros días de andadura de una empresa de Internet sea bueno que todo el mundo trabaje
hasta la extenuación. Pero no como modelo permanente del éxito empresarial. La
contradicción me sorprendió bastante tras leer la transcripción de una conferencia que
tuvo lugar en Londres el mes pasado sobre La Nueva Arquitectura de Negocios y donde una
serie de e-expertos dieron mil vueltas a estos clichés. Hasta que alguien hizo una
pregunta perfectamente razonable: ¿Cómo encajan las nuevas formas de adicción al
trabajo con el equilibrio trabajo/vida? No hubo respuesta. La mayoría de los
conferenciantes no se había planteado nunca la cuestión. Sólo Mike Harris, consejero
delegado de Egg Banking, tenía un plan: un banquillo de suplentes para los líderes.
Harris dijo que el modelo de Egg se basa en un club de fútbol y contrata a un cincuenta
por ciento más de líderes de los que necesita. La idea es que pueden tomarse periodos de
descanso mientras otros les sustituyen. A simple vista, se trata de una idea excelente;
incluso podrían copiarla las empresas de la vieja economía. Contratar a más altos
ejecutivos y resolver así el problema del estrés. Sin embargo, si se piensa dos veces,
la idea es horrible. En mi experiencia, un cincuenta por ciento más de líderes es la
receta perfecta para el desastre. Significaría un cien por cien más de enfrentamientos,
disputas y zancadillas. Pero puede que me esté olvidando de algo. En la nueva economía,
la naturaleza humana parece ser diferente -más flexible, con las ideas más claras, más
creativas, etcétera También me pregunto de dónde saldrían esos líderes extra, dada la
rigidez del mercado en lo que a gente con cualificación adecuada se refiere.
Harris también tiene una solución para esto: "Les pregunto qué cosas les apasionan
y, si son lo bastante apasionados, sin importar cuál es su pasión, les contrato".
Conozco a alguien que siente verdadera pasión por Verdi. También a alguien que tiene
auténtica locura por las plantas herbáceas. Gente buena de hecho son mi madre y mi
padre-, ambos actualmente en el paro. Sin experiencia empresarial de ningún tipo. Más
cerca de lo antiguo que de lo nuevo. Pero la pasión está ahí. Les diré que se pongan
en contacto directamente con Harris. |