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Las metas profesionales. Cómo luchar por conseguirlas
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No es nada fácil, cuando empiezas tus estudios, decidir hacia dónde debes encaminar tu futuro, sobre todo teniendo en cuenta las dificultades para encontrar el primer empleo.
Tampoco es fácil decidir el momento para empezar a trabajar. Cuando eres joven sientes el mundo a tus pies, tienes grandes ilusiones y grandes temores, todo por descubrir, por conquistar, pero también, y esto te da miedo, todo por fracasar.
Es ese sentimiento de ilusión-temor el que debe guiarte para fijar tus metas profesionales. No siempre ocurre en el mismo momento, cada uno de nosotros evoluciona de una manera diferente y madura emocionalmente a velocidad distinta. Pero todos tenemos el momento de dar el salto profesional.
Voy a hacer algunas recomendaciones, basadas en mis años de experiencia en selección de personas, que puedan ayudar al joven estudiante a preparar la carrera más importante de su vida, la del desarrollo personal y profesional, intentando que sus pasos le dirijan hacia el camino del éxito.
TRABAJAR DURANTE LA CARRERA
Desde el comienzo de la carrera, el estudiante tiene que desarrollarse no sólo intelectualmente, sino también profesionalmente. Es importante ver realidades empresariales distintas, las más posibles, y empezando lo antes posible. Las relaciones en el entorno de trabajo no son como las relaciones personales, sus entramados son complejos, los comportamientos de los individuos difieren notoriamente de los que nos encontramos en el mundo universitario o entre nuestras amistades.
Las ventajas de realizar pequeños trabajos mientras se estudia son múltiples, además de ganarse unos dinerillos, señalo algunas:
- Permite empezar a desarrollar en el joven habilidades de gestión. Alguien que es capaz de sacar sus estudios, disfrutar del tiempo libre y de sus amigos y además trabajar part-time en alguna empresa, demuestra su competencia gestionando el tiempo, desarrolla habilidades de planificación de tareas, probablemente aprenda a manejar una agenda, seguro que se enfrenta ante la frustración de tener que elegir en ciertos momentos y, como se puede ver, está aceptando el reto de poner en marcha su potencia como profesional.
- Le pone a uno en contacto con la realidad laboral. Lo duro que es trabajar, sobre todo cuando se tienen que realizar tareas rutinarias y aburridas, obedecer órdenes de superiores, respetar las normas, sujetarse a unos horarios. No hay mejor escuela para desarrollar la disciplina, una competencia que si no se adquiere en la juventud es difícil de desarrollar en la madurez.
- Es más, esas experiencias de trabajo pueden completarse con salidas al extranjero. Europa es una fuente permanente de conocimiento y para los jóvenes existen oportunidades de salir a trabajar como becarios, sobre todo a las multinacionales.
RELACIONES INTERCULTURALES
Es otro eje de desarrollo, sí, el de las competencias lingüísticas y relacionales. Hay que aprender idiomas, y el momento de hacerlo es también durante la primera etapa de la vida, de carrera y de los trabajos. Hoy en día nos movemos en un mundo global en el que los negocios se realizan en inglés, donde los países asiáticos empujan el tren del desarrollo y nos ponen firmes ante nuestras arrogancias de excelencia y competitividad.
Para negociar en una mesa con, por ejemplo, un inglés, un alemán, un americano y un chino... ¿hay que saber algo más que lo que se aprende en la carrera y en las academias de idiomas? Sin dudarlo, hay que saber lo importante: conocer los valores de cada uno de ellos y de sus organizaciones, saber identificar sus comportamientos en función de pautas culturales, saber lo que les podemos decir y cómo debemos hacerlo, conocer incluso la manera de llevar las negociaciones y quién ha de sentarse en la mesa a negociar. Debemos conocer las distancias del poder, el respeto a las jerarquías, el mayor o menor individualismo, el propio concepto de la finalidad de la negociación... Sólo llegaremos a un win-win si sabemos identificar la necesidad que podemos satisfacer al otro para que se sienta ganador en una negociación.
La mejor de las maneras, la más eficaz para entender las culturas, es vivir en ellas. Un stage en Inglaterra por ejemplo, o una salida a China para realizar un estudio de mercado, pueden ser el eje de todo el futuro profesional de una persona.
LAS BECAS DE TRABAJO
Es una gran oportunidad que se tiene cuando se es estudiante. No debemos limitarnos y perdernos en la meta de sacar las mejores notas y acabar la carrera lo antes posible.
Sólo se puede ser becario, hacer prácticas, cuando se está estudiando. El acceso a las grandes organizaciones es en muchos casos a través de estas becas, ya que las usan como “cantera”. Pasar una temporada haciendo prácticas en una multinacional, aunque uno cobre poco y trabaje mucho, es otra de las mejores escuelas para dar el salto magistral en nuestra carrera.
EL ÁREA DE DESARROLLO
Ya para terminar, creo que es muy importante definir el área de conocimiento en el que uno se siente a gusto: Producción, Contabilidad, Personal, Comercial... Es clave orientar correctamente los pasos desde el principio para luego no dar bandazos. Si no se escoge bien, uno corre el peligro de caer en la mediocridad o andar dando tumbos por la vida sin llegar a encontrar el puesto de su vida.
Resumiendo, y haciendo un símil, es como si se tratara de sembrar un jardín, para lo cual hemos de escoger las semillas que plantaremos, y el momento del año en que lo haremos. En la búsqueda del equilibrio perfecto, si planificamos, organizamos la siembra, vamos dando los pasos correctos, conseguiremos seguro el jardín más bello, el que nosotros hemos planeado, el nuestro. |